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Gran Canaria: La Isla bella
Gran
Canaria tiene una forma redondeada con una altura justo en el centro muy
próxima a los 2.000 m. Su superficie es de 1.532 km2 y la diversidad de
paisajes y climas le ha valido el calificativo de “continente en
miniatura”, el cual define perfectamente la idiosincrasia de esta isla.
Este
paisaje, modelado por la acción erosiva a lo largo de los años, está
formado por profundos barrancos que convergen en el centro de la isla, de
los que sobresalen espectaculares roques. El clima se mantiene todo el año
entre los 19 °C de media en invierno y los 24 °C del verano. El milagro de
este fenómeno la tienen los vientos alisios, húmedos y frescos, que
generan el clima templado de la isla. De todas maneras esto sucede en la
zona costera; cuando alcanzamos mayor altitud, la influencia marina es
menor y por lo tanto son más grandes las diferencias térmicas, hasta
llegar a la zona más alta donde es posible descender a los 0 °C en
invierno. Esta diferencia climática propicia diferentes tipos de cultivos
y por lo tanto paisajes bien distintos, desde los plátanos y cultivos
tropicales hasta los pinares, pasando por la viña y productos hortícolas.
El turismo de sol y playa es sin lugar a dudas el más importante de Gran
Canaria.
La
mayor parte de la isla, presenta grandes extensiones arenosas, sobre todo
en el sur. Allí es donde se concentran los grandes centros vacacionales
como Maspalomas y Playa
del Inglés junto a las extensas playas
de arena dorada. Además, por toda la isla entre los acantilados rocosos se
esconden pequeñas y tranquilas calas. Estas características, junto a la
agradable temperatura del agua de mar, configuran una oferta diversa,
tanto para aquellos que buscan sosiego entre un paisaje paradisíaco, como
para los amantes de los complejos hoteleros de calidad con todo tipo de
servicios. El interior de Gran Canaria, presenta ecosistemas variados.
Cráteres, abruptos barrancos y los característicos roques forman dan forma
a este paisaje singular, que se va escalonando desde la costa hasta los
1.949 m de su cota más alta, en el Pico de las Nieves, con una vegetación
que va cambiando según la altura.
En el
Jardín Botánico Viera, percibimos el contraste de la negra tierra
volcánica, con el verde de los cactus y el colorido de la flora canaria.
La conservación de este territorio es un hecho en la isla, donde el 42,7%
de su superficie goza de algún grado de protección. A los parques
naturales de Tamadaba, Guayadeque y Pilancones se unen los parques rurales
de Nublo y Doramas. Una red de senderos señalizados permite recorrer
numerosos
rincones.
La
mayor parte de los monumentos que podemos ver en Gran Canaria son
posteriores a la época de la conquista; sin embargo, se han podido
preservar algunos yacimientos pertenecientes a los aborígenes de la isla o
guanartemes.
Las Palmas de Gran Canaria
E s
una ciudad que se extiende frente al mar. El Puerto de la Luz es uno de
los más importantes del Atlántico y en él atracan todo tipo de buques y
flotas pesqueras de todas las nacionalidades.
El
barrio de Vegueta es de visita obligada, con el Museo Canario donde se
expone importante material prehispano. La Casa de Colón, que recuerda el
paso del navegante por la isla, es además, pinacoteca. Otro lugar para
visitar es el Museo de Arte Sacro, mientras que el Centro Atlántico de
Arte Moderno, es un espacio moderno en un edificio antiguo con importantes
exposiciones y fondos de arte.
Otros
edificios de interés son la catedral de Santa Ana, el palacio Episcopal,
las casas Consistoriales y las iglesias de San Agustín y Santo Domingo.
El
barrio de Triana en el corazón de su arteria comercial; allí también se
encuentra el teatro Pérez Galdós, sede de diversos festivales, el edificio
modernista del Gabinete Literario y la iglesia de San Francisco. El parque
de San Telmo, con la ermita, señala el lugar donde estuvo el primitivo
puerto y en la calle Cano se ubica la casa natal de Benito Pérez Galdós,
convertida en museo.En el centro de la ciudad, junto al parque Doramas, se
encuentra el Pueblo Canario, recinto diseñado en 1934 por el polifacético
Néstor Martín Fernández de la Torre, como centro turístico y museo donde
exponer su obra. Actualmente, aparte de la pinacoteca de este autor,
alberga un centro de artesanía, el casino, varias tiendas, bares y el
Bodegón, lugar donde se realizan actuaciones folklóricas.
En
el norte de la isla, en Arucas se puede visitar un templo de estilo
neogótico construido en el siglo XIX, con altas torres y pináculos
ricamente labrados, y en Teror, el santuario de Nuestra Señora del Pino,
patrona de la isla. Por la antigua carretera, antes de llegar a Guía,
encontraremos el Cenobio de Valerón, conjunto de silos trogloditas usados
por los aborígenes para guardar el grano
Al
lado de la ciudad y al abrigo de una barra costera, se extienden los casi
4 km de la playa de las Canteras, con numerosas terrazas y paseos.
Gastronomía:
La cocina en Gran Canaria se basa en la variedad de pescados locales,
(vieja, cherne, sama, sargo, corvina,…) en sancocho, o sea, hervido con
papas y batatas, o cocinado a la sal o a la espalda; así como en todo tipo
de carnes, especialmente de cabra y cerdo. Los quesos de Gran Canaria,
frescos o curados, gozan de gran prestigio
Juan
Luján. Periodista. Miembro de FijetEspaña. Director de Cronitur
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