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TURISMO NÁUTICO
LA SINGULAR OFERTA DE AMIEIRA MARINA
Aunque
al terminar el Bachillerato tenía muy claro que deseaba estudiar Derecho,
una temprana fascinación por los viajes puso en mi punto de vista, como
una carrera a añadir, la de marino mercante. Incluso, fui a Portugalete,
en Septiembre de 1950, “para hacer un examen de ingreso en la Escuela de
Náutica”, cuya convocatoria perdí, pues el motivo principal, no era
examinarme, sino volver a ver a una amiga que, en Junio, había conocido en
el examen de reválida, en Oviedo.
Luego, mi hermano llegó a ser el capitán más joven de la Marina Mercante
de España y, con él, cuando todavía no era más que Agregado, hice mi
primera travesía, en el carguero Yebala, de Santander a Ferrol. Algún
crucero por el Mediterráneo, muchas pequeñas singladuras por casi todos
los mares del mundo, completan mi currículum de navegante, junto a otras
fluviales por Europa, África y América. Pero, aparte del gesto del amigo
con yate o del patrón del barco alquilado para el paseo, que, a veces, te
cede el timón, yo nunca había pilotado, hasta hace poco más de un año, en
Portugal. Y, aunque navegué antes en trasatlánticos y cargueros, en
grandes y pequeños barcos, a vela y a motor, fue muy especial la sensación
que sentí, cuando, tras una breve explicación, y sin necesidad de título
alguno, me puse al mando de un atractivo “Nicol´s” en el dique de
Amieira
Marina, y poco menos se me dijo que tenía el Gran Lago de Alqueva, (en el
Alentejo portugués, a poca distancia de la frontera con España)
esperándome para que lo surcara, pudiendo trazar las rutas que quisiera.
ALQUILER
DE BARCOS FÁCILMENTE MANEJABLES
Anticiparé
que Amieira Marina es una empresa que alquila barcos a motor, con
capacidad de entre dos y diez personas, la cual, a través de Enrique
Sancho, de quien tomo los siguientes datos, ha recibido distintos grupos
de periodistas especializados, cuyo asombro se repite en cada ocasión.
Cada camarote está equipado con camas individuales o matrimoniales,
armarios y estantes, cuarto de baño con inodoro, lavabo y ducha, ventana
al exterior y ropa de cama y baño. En la zona común hay una cocina con
frigorífico, cocina de gas con cuatro fuegos, TV con lector de DVD, radio
con CD, ventilador, mesa, sofá convertible en cama supletoria y el
equipamiento de cocina y vajilla necesario. En el exterior hay un solarium,
mesa y sillas, espacio para barbacoa, y amplia sombrilla. En los barcos
hay lugar para llevar bicicletas, cañas y equipo de pesca, e incluso
canoas. Desde los muelles de atraque, unas escaleras conducen a los
aparcamientos, a un buen restaurante de comida típica del Alentejo, a una
cafetería y a una tienda bien surtida.
El
barco se puede maniobrar en cualquier dirección, hacia delante o hacia
atrás, y con mayor o menor velocidad, sin más que un volante y una
palanca, y puede hacerse tanto desde la cabina interior como desde la
cubierta. Un GPS va dibujando el plano de la zona donde se encuentra el
navegante, las boyas y la ruta preferente a seguir, y un sonar indica la
profundidad y señala la proximidad de rocas o posibles peligros en los que
encallar. Es muy grato tener la seguridad de que, incluso si llegas a
encallar alguna vez por no atender la advertencias del “sonar”, en pocos
minutos tendrás algún otro barco, o, en todo caso, el de atención de la
empresa, lanzándote un cabo para un sencillo remolque hasta aguas
profundas. En un momento de distracción, uno de los días, efectivamente mi
barco se quedo varado sobre una roca, pero apenas embarranqué, ya tenía el
auxilio al lado. La agradable experiencia me hizo recordar el susto de mi
amigo Olona, un conocido director en la cadena de Radio Nacional, que en
una ocasión, cuando navegaba en patera conmigo y el colombiano que nos la
alquiló “con piloto”, desde Cartagena de Indias a las Islas del Rosario,
sintió la parada del motorcillo y cómo nos quedamos al pairo en medio de
cierto oleaje. Sólo pasaban segundos y Olona, convencido de que nadie
vendría a recogernos, por no saber que nos hallábamos en peligro, no
dejaba de lamentarse, pese a haber sido protagonista de acciones heroicas
en su juventud, de que la patera no llevara sistema alguno de
comunicación. Pero los colombianos son ingeniosos para salir de los
apuros, como han demostrado en la liberación de rehenes, y nuestro
“piloto” en diez minutos consiguió poner el motor en marcha.
El
EMBALSE MÁS GRANDE DE EUROPA.
El
embalse de Alqueva, donde Amieira Marina tiene sus instalaciones, es el
lago artificial más grande de Europa y su Presa es "Premio Internacional
Puente de Alcántara". Tiene una altura de
96 metros y
458 metros de coronación. Pero a mi esos datos
no me importaron tanto, al ponerme la gorra de capitán de mi barco, aunque
éste fuera de alquiler, como saber que disponía de una lámina de agua de
casi
250 kilómetros
cuadrados.
83 kilómetros
de longitud y un perímetro de 1.160. Así es que sus márgenes superan en
kilómetros a la costa portuguesa del Atlántico.
Navegar a diestro y siniestro, a poca o mucha velocidad, hacia la
presa o hacia los pueblitos de la ribera, detenerse en ellos, como lo
hicimos en mi viaje, en uno portugués, Monsaraz, y en otro español, Cheles,
compartir los mandos, alternándose con familiares o amigos para tomar el
sol, nadar, pescar, remar en algún bote, comadrear con los otros
“capitanes” (turistas de diversos países), realizar barbacoas u organizar
tertulias a cualquier hora en torno a una copa, son placeres que tienen en
este destino turístico un especial sabor que añadir al que de por sí tiene
cuanto se relaciona con la navegación.
CÓMO
LLEGAR, PRECIOS, INFORMACIÓN Y RESERVAS
Para
llegar hasta Ameira Marina desde España, se puede volar a Faro, como punto
más cercano. Por carretera se recomienda dirigirse a Évora, a cien
kilómetros de Badajoz, por
la A-6 y
visitar esa ciudad, porque es de mucho interés. Luego hay que seguir la
ruta hasta Portel y Amieira. Para las vacaciones veraniegas, pero también
para los fines de semana otoñales o primaverales, pocas actividades
turísticas pueden ser más placenteras. Los dirigentes de Amieira Marina
son de gran amabilidad y los precios, que varían según el tamaño del
barco, son muy asequibles.
Puede hacerse la reserva directamente en los teléfonos 00351 266
734 448 y 00351 938 321 925. Fax: 00351 266 732 403. E-mail:geral@amieiramarina.com
Internet:
www.amieiramarina.com
Sinceramente pienso que nadie saldrá defraudado de una experiencia como la
de ser capitán por unos días.
Miguel Ángel García Brera.
Vicepresidente de FIJET
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