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No exagero si digo que desde el mes de Enero de
este año- y muy particularmente desde FITUR, en cuya Feria hice y
recibí distintas proposiciones para celebrar el Congreso anual de
la FIJET – no he dejado, ni un solo mes de presentar propuestas,
casi siempre requeridas por autoridades turísticas cuya inicial
intención se iba desdibujando en el contexto de cambios políticos
o de personas, o, a veces, por dificultades para acometer la
organización en países donde FIJET no tiene constituida una
Asociación Nacional. Y debo añadir, que esa tarea, que
personalmente he
llevado
a cabo, ha sido parecida a la realizada por parte de varios
asociados que hicieron sugerencias y recibieron el encargo de
desarrollarlas y, ¡como no!, por el propio presidente Tijani
Haddad, por el Secretario General, Petr Kulhánek, y por otros
miembros del Comité Ejecutivo como Eytan Shabi y Salah Attia. Este
último, debido a su gran prestigio personal y profesional, ha dado
cima a la cuestión, señalando ya una fecha para el Congreso 2007,
que, un poco retrasado, se llevara a cabo del 25 al 28 de
Enero del 2008. Eso no quiere decir que el año 2008 no tenga su
Congreso anual, ya pactado y también en marcha para el verano del
próximo año, en Eslovenia.
Aunque a menudo he pensado que las dificultades de conseguir sede
para el Congreso y los mecenas necesarios para tan gran
acontecimiento, provenían de que no siempre se alcanzaba la
productividad exigible y comprometida, lo cierto es que este año
el número de artículos, reportajes, entrevistas y conferencias
subsiguientes al Congreso de 2006, en Karlovy Vary, ha sido muy
importante.
Por lo que personalmente me concierne, quiero dejar constancia de
mi
agradecimiento a la revista IH , y a su director Pedro Galindo,
que me propuso para tomar parte en el “European Press Event 2007”,
formando parte de en un grupo de cuarenta periodistas de toda
Europa, contando como mecenas a Swiss International Air Lines, a
la cadena Marriott, que nos alojó en el céntrico Zürich Marriott
Hotel, nos facilitó un desayuno de trabajo con detenida visita al
Courtyard del Marriott situado en la zona industrial, y
nos deleitó con diversas muestras gastronómicas y una cena en el
Renaissance, donde, además de visitar algunas suites y
habitaciones de este elegante alojamiento de la misma cadena, se
nos dio la posibilidad de cocinar comida japonesa –una de las
varias que ofrece el hotel-, bajo la batuta del chef nipón.
Los periodistas visitamos también las instalaciones del Gate
Gourmet, situadas en el mismo aeropuerto, donde tuvimos ocasión de
comprobar el alto grado de profesionalidad dedicado al “catering
aéreo”. También allí, mientras disfrutamos de una agradable
degustación matutina para comprobar la calidad y los agradables
sabores de cuanto Swiss ofrece en sus vuelos, el directivo
Alexander Arafa, adelantó cifras y datos que revelan la
importancia de una Compañía Aérea que sigue en desarrollo y se
distingue por la calidad de todos sus servicios.
La cadena Marriott, por su parte, dedicó un tiempo a hacernos
conocer la expansión de sus diferentes ramas, a través de concisas
y bien preparadas exposiciones de Gitta Brückmann, Stefanie
Schmidt y Olivier Rappai. La conocida empresa hotelera, desde su
inicio europeo, en 1975, con un hotel, en Ámsterdam, ha pasado a
disponer hoy de 105 propiedades en 21 países, entre los que hay
hoteles Marriott y, los muy singulares, Renaissance, además de
Resort, Courtyard y Apartamentos, y una división de Vacation Club
Internacional, precisamente con dos “Resort” en España, donde
también hay hoteles en Barcelona, Palma y Denia, y actualmente se
busca emplazamiento para levantar uno en Madrid.
Dado que la invitación se cursó bajo el lema “Swiss Taste of
Switzerland”, además de las ya arriba mencionadas aproximaciones a
la cocina de Swiss, un día fue la Estación Central, -uno de los
iconos monumentales y lugar de encuentro general- el punto de cita
para un corto viaje en tren hasta llegar para la cena, sobre todo
dedicada al afamado “fondue de queso”, en “Top of Zürich” desde
cuya terraza exterior se divisa toda la ciudad. Y otro, nos
reunimos, para un almuerzo típico, en el no menos típico y
elegante restaurante ECHO, del propio hotel en que nos alojábamos.
A la hora del regreso, antes de embarcar, Swis International Air
Lines promovió, en la tienda del aeropuerto, una demostración
sobre “Lindtpralines”, -con los que la Compañía obsequia a los
viajeros de clase business y a los de largo recorrido- y, mientras
dos reposteros procedían a la fabricación, gentiles azafatas iban
pasando los bombones, para su degustación, desde la cesta de
elaboración a las manos de los informadores.
También la colaboración del Zürich Tourismus, fue constante, para
darnos a conocer a bella ciudad, acompañados de una guía muy
profesional, entre cuyas enseñanzas no faltó la visita a los
vitrales de Chagall ni a los frescos de Giacometti en la estación
de Policía, dos muestras artísticas de auténtica belleza y
originalidad..
Miguel Ángel García Brera
Presidente de FIJETESPAÑA y presidente ejecutivo de FIJET |