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REQUERIMIENTOS Y PROFESIONALIDAD
La maquinaria de FIJET está ya a toda marcha para conseguir que el
Congreso EN Eslovenia, que hace el número 50 de los celebrados por
nuestra organización, alcance el mayor de los éxitos. De entrada, sin
embargo, hay un no pequeño inconveniente porque el número de plazas es
escaso y habrá que acudir a la selección de los solicitantes, siempre
difícil, aunque la norma que rige nuestra Federación y nuestra
Asociación Nacional está muy clara: Tiene los más amplios derechos el
asociado que mejor cumple nuestro objetivos de difusión del turismo
mundial y de aportar críticas razonables para su mejora. Una segunda
consideración es la respuesta dada a la asistencia a anteriores
Congresos en cuanto a la publicación de trabajos se refiere. Con estos
criterios, antes de finalizar el mes de Junio, FIJETESPAÑA
seleccionará las solicitudes que enviará a la Secretaria General de
FIJET.
Sobre la norma que nos obliga a escribir de los lugares visitados en
un viaje de prensa, o del Congreso al que asistimos, hay opiniones
encontradas, ya que se dice por algunos que el aceptar una invitación
no comporta la obligación de escribir, pues, de aceptarla, nos
convertimos en apologistas del mecenas. Frente a esta idea, siempre he
defendido la de que aceptar una “invitación” – y ahora la pongo entre
comillas, pues no la considero tal – lleva implícita la cortesía, y la
contraprestación, de hablar del anfitrión o del producto turístico que
pretende difundir, pero sin que ello conlleve la obligación de hacerlo
positivamente ni en tono de mera pelotilla. El periodista de turismo
sirve a los empresarios para difundir su producto y así lo tiene
reconocido la OMT, pero también a los turistas, dándoles un
conocimiento real y sincero de lo que ve; aunque tampoco se trata de
hacer una crítica destructiva en un sector donde cualquier comentario
incisivo o exagerado puede hacer mucho daño. Debemos generar
visitantes para los destinos que visitamos, pero también prevenir, en
su justo término, a los posible consumidores de lo que van a
encontrar. Y todo ello desde la mayor objetividad, porque,
desgraciadamente, hay pretendidos periodistas –profesionales no pueden
ser considerados- que, a veces, convierten en categoría una mala
experiencia personal o, aún peor, cuando no son periodistas sino
híbridos de comunicador y publicitario, por el hecho de no haber
conseguido la publicidad que pensaban lograr.
En FIJET nadie se considera invitado cuando es llamado a una actividad
que atiende profesionalmente, sin cobrar emolumento alguno. El
empresario da lo que tiene – el viaje y su atención en el destino – y
el periodista lo que posee, su profesionalidad y su trabajo bien
hecho. No hace mucho tuve ocasión de acudir a una presentación de una
zona que se quiere promocionar en Ciudad Real. Se celebró en la Casa
de América, en dos salones bellísimos, pero la empresa encargada del
acto falló rotundamente al elegir al presentador y al ofrecer, como
muestra gastronómica de la zona, una deslavazada merienda, en lugar de
los productos autóctonos. Hoy mismo he recibido un afectuoso correo,
rogándome, si he escrito algo, que por favor se lo haga llegar y no me
han dolido prensas al contestar que no lo he hecho, porque no habría
tenido que criticar negativamente una presentación tan zafia, lo cual
podría perjudicar al destino presentado, que no conozco y que a
primera vista, parece muy interesante.
Para finalizar quiero exhortaros a visitar nuestra web, en la que Juan
Luján está haciendo un extraordinario trabajo. Sus páginas están
abiertas a todos, no sólo para que hagáis llegar noticias personales
dignas de compartir con los colegas, sino para recibir artículos o
reportajes. Además, desde la misma página se accede a Cronitur, un
digital, dirigido por el propio Luján que es un modelo en su género
para todo el que quiera estar informado de la marcha del turismo y
todos sus sectores.
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