Un
aeropuerto de risa
He
tenido la suerte de salir de Valladolid y pasar parte de mis vacaciones
en las comunidades cántabra y gallega y he constatado cómo dos ciudades
con menor población que Pucela tienen aeropuertos mejores tanto en
cantidad como en variedad de vuelos. La llegada de nuevos destinos ha
dejado pequeño el aeropuerto-chamizo de Valladolid. ¿La ampliación
realizada en el 2000 no previó que esto podía pasar? El aparcamiento
siempre está a tope. Los accesos son penosos. Ryanair abrió dos nuevos
destinos: Londres y Bruselas. El rendimiento ha sido altísimo, pero ahí
se ha quedado la cosa. La compañía irlandesa ha acercado Roma y
Fráncfort a la capital cántabra. ¿Por qué no a Valladolid? Falta
infraestructura. Cuatro aeropuertos en un radio de 120 kilómetros es una
gilipollesca estrategia comercial y aquí no valen ridículos patrimonios
provincianos. Hay que invertir en el sitio mejor colocado en densidad de
población y movimiento industrial, de lo contrario morirán los cuatro.
El que no apuesta, no gana. Las instituciones autonómicas, las locales y
Aena deben invertir en este aeropuerto que, se supone, está en pleno
crecimiento y ya necesita una nueva ampliación y, por supuesto, hacerle
operativo las 24 horas.
Juan Luján.
Periodista. Miembro de FijetEspaña. Director de Cronitur
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